Comienzos

Es un pintor que ha pasó un profundo periodo de aprendizaje en el que hacía sus bodegones, paisajes y retratos, y llegó un momento, en una exposición en que vio sus manzanas y pensó…  «Llevo 2.500 manzanas hechas, las pinto y luego me las como… no tiene sentido la pintura: hacer manzanas. La pintura o es más o me dedico a pasar el tiempo con mi familia y amigos… Analizando me di cuenta que la cosa era muy complicada, pero muy sencilla al mismo tiempo. Yo antes pintaba manzanas cuando lo que yo quería era pintar cuadros: pues lo que había que hacer era pintar cuadros». 

Según el pintor hay que empezar con la manzana, dibujarla, comérmela, empezar a pintarla, «y como ya no la tenías delante empezabas a pintarla como te daba la gana, no importaba qué colores ni cómo la dibujara…al final era un cuadro lo que estaba haciendo».

Ese es el principio de Javier Olayo en el que había que ir a la búsqueda de algo… «nunca sé de qué, seguramente nunca lleguemos, pues el que se plantee llegar a algún sitio va arreglado. No sabes  a dónde vas. El tiempo lo decide y la obra en sí. Lo que sé, es que la pintura es disfrutar y sentir la necesidad permanente de cambiar. Avanzar. No repetirte. Evolucionar. Como personas somos hijos de nuestros actos y como artistas de nuestras obras. Siempre una obra es el principio de la siguiente. Una permanente búsqueda en el camino de ‘no se sabe qué’, en el camino de la evolución».

Según Vivencias Plásticas así es Javier Olayo: «Hay pintores que tienen una intuición pasmosa para definir un vocabulario visual, una gran facilidad para captar el alfabeto plástico que nos conducirá a orografías tan desconocidas como esplendorosas. Javier Olayo, pintor madrileño, es uno de ellos. Nos asombra con esa capacidad, que está más allá de un virtuosismo técnico evidente, para vislumbrar hallazgos en la materia de un colorido que exprime hasta hacerlo hablar y expresar sus más íntimos pensamientos.»

Así destaca Visionarte la pintura de Javier Olayo: «Dentro de la corriente abstracta este autor tiende al denominado ‘Informalismo’, los artistas de esta corriente crean imagenes sin adoptar formas reconocibles avandonan formas geometricas y figurativas y descubren un nuevo lenguaje artistico. Inventan formas y metodos que surgen de la improvisación. Este movimiento nacio en los años cincuenta en Paris.»

Javier Olayo resume su vocación diciendo que… «La pintura es disfrutar y sentir la necesidad permanente de cambiar. Avanzar. No repetirte. Evolucionar. Como personas somos hijos de nuestros actos y como artistas de nuestras obras. Siempre una obra es el principio de la siguiente. Una permanente búsqueda en el camino de “no se sabe qué”, en el camino de la evolución.»

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